logo-volver

EXIGENTES Y SIBARITAS

14/05/2019

El informe “El consumidor de 2030”, elaborado por la EAE Business School, pretende predecir cómo nos comportaremos en ese futuro, atendiendo a una serie de avances digitales y personales que definirán al consumidor, independientemente de la cultura, la economía y la política local de donde viva, ya que, para los autores, lavariable “local” será cada vez menos definitoria o discriminatoria. Los productos serán cada vez más indiferenciados gracias a la rapidez con la que la competencia las replicará, y las tendencias y modas se sucederán a un ritmo sin precedentes: las tendencias tendrán una vida efímera y el cambio será una constante. Será la época de la obsolescencia programada llevada hasta sus límites para que sintamos la imperiosa necesidad de comprar lo último, lo nuevo, por lo que las marcas deberán apelar mucho más a las emociones para incentivar el consumo que a elementos racionales que ya vimos que no supondrán la diferencia. Ya hoy el consumidor tiene a su alcance todo tipo de productos sin importar la distancia física, pero en ese futuro lo querrá de inmediato, propiciando que la velocidad con la quese acceda al producto sea tan determinante como el precio. El consumidor no solo será exigente, también será sibarita: exigirá propuestas totalmente personalizadas, aspirando a un producto “sólo para mi”, por el que estará dispuesto a hacer un sacrificio especial. Además, la segmentación irá más allá de lo individual para concentrarse en otros factores como el momento del día, el estado deánimo o la disposición que se prevea que tendrá el posible comprador, entre otros. Por último, el estudio nos indica que la fidelización del cliente será uno de los grandes retos para las empresas porque éste será tan voluble que no tendrá problemas en dejar una marca que no le haya hecho sentir un apego especial por ella, y mudarse a una oferta sustitutiva. En este sentido, las compañías deberán desarrollar sofisticados sistemas de seguimiento y atención al cliente. Como ejemplo, una de las mayores revoluciones que seavecinan es el cambio de mentalidad de las próximas generaciones frente a las suscripciones. Hoy en día vemos cómo los Baby Boomers (los nacidos entre 1946 y 1964)no están dispuestos a pagar por tener suscripciones digitales, pero los consumidores del futuro preferirán hacerlo en todo tipo de servicios y contenidos, la importancia de “tener” dejará paso a la de “poder usar”. Ya lo estamos viviendo con la irrupción y éxito de opciones de “sharing” como los patinetes (como Grin) , coches (car2go), etc. La suscripción será el recurso para hacer de un primer contacto, “el comienzo de una bonita amistad” con esta generación exigente y sibarita.